Proyecto: ECONEWPLAS

Proyecto: ECONEWPLAS

El Grupo Operativo Econewplas nació con el propósito de abordar la problemática de los envases plásticos no sostenibles y su impacto ambiental. Su enfoque principal es desarrollar tecnología de envasado respetuosa con el medio ambiente, buscando reducir el uso de plásticos no renovables mediante la creación de materiales reciclables o biodegradables.

 

Los plásticos desempeñan un papel fundamental en nuestra vida cotidiana, especialmente en el envasado de diversos productos debido a su bajo costo, ligereza y versatilidad. Sin embargo, su dificultad de reciclaje y su perjudicial impacto ambiental han generado una crisis ecológica. Se estima que cada año se descargan 8 millones de toneladas de plástico en los océanos, y la producción global de plástico sigue aumentando.

 

En este contexto, la innovación en envases sostenibles se ha convertido en una tendencia clave en la industria alimentaria. El Grupo Operativo Econewplas se concentra en mejorar la sostenibilidad a través del desarrollo de envases reciclables o biodegradables. Esto involucra la implementación de prácticas de diseño ecológico y el uso de materiales sostenibles para aumentar las tasas de reciclaje y reducir el impacto ambiental, al mismo tiempo que asegura la adecuada conservación de los alimentos.

 

Para llevar a cabo esta iniciativa, tres actores clave se han unido: Incarlopsa, una destacada empresa de productos cárnicos; Aiplast, empresa especializada en soluciones de embalaje flexible; y la Universidad de Castilla-La Mancha, una institución académica reconocida por su investigación.

 

 

Los resultados esperados incluyen la introducción de envases sostenibles para productos cárnicos de cerdo, lo que disminuiría el uso de plásticos no sostenibles sin afectar la calidad ni la vida útil de los productos. Además, se busca que los consumidores valoren la opción de adquirir productos cárnicos envasados de manera más amigable con el medio ambiente, contribuyendo a un suministro de alimentos estable y sostenible.

 

Desde una perspectiva económica, este proyecto podría aumentar las exportaciones de carne de cerdo, teniendo un impacto positivo en la economía regional y mejorando la competitividad tanto en el mercado nacional como internacional.

 

La financiación para este proyecto proviene en un 90 por ciento de los Fondos FEADER, un 3 por ciento de la Administración General del Estado y el restante 7 por ciento de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y se enmarca en la operación 16.2.2, que apoya proyectos piloto en el sector agroalimentario.